Punta Cana es más que sus resorts todo incluido. Más allá de las playas valladas hay una costa de islas protegidas, cenotes ocultos, ríos de manglar y cuevas Taínas — mejor con un local que sabe cuándo y dónde.
Lo imperdible: el tour a Isla Saona — isla protegida de arena blanca, aguas turquesa y piscinas naturales con estrellas de mar. Para adrenalina, el tour en buggy atraviesa cañaverales hasta un cenote y una finca de cacao.
En el mar, un crucero en catamarán por Bávaro es la forma más fácil de snorkelear con barra libre. Para ocasiones especiales, un barco privado te deja diseñar tu propia ruta.
Y todo gran viaje empieza con una llegada tranquila: evita el caos del aeropuerto con un traslado VIP privado directo a tu hotel.